Liverpool y Nápoles lo dejan todo para la última jornada

Créditos Mundo Deportivo

El Liverpool, campeón de Europa, no pudo sellar este miércoles su pase a los octavos de la Champions después no pasar del empate en Anfield ante el Nápoles, que tampoco tiene su presencia asegurada en la siguiente ronda (1-1). El grupo E de la liguilla llegará a la última jornada sin que haya ningún equipo clasificado y a los ‘reds’ les tocará jugarse la supervivencia en la defensa de su título en el campo del Salzburgo, que goleó al Genk (1-4).

El Liverpool tiene 10 puntos, el Nápoles 9, el Salzburgo 7 y el Genk, sólo uno. En la última jornada, Salzburgo-Liverpool y Nápoles-Genk. El punto sumado en Anfield vale oro para un equipo napolitano que llegaba este miércoles en una profunda crisis (7º en la Serie A) al estadio en el que el 11 de diciembre de 2018 acabó su paso por la Champions 2018-19 por culpa de un gol de Mohamed Salah (1-0). Pero los del San Paolo sacaron su orgullo y amargaron la noche a un Jürgen Klopp amonestado por protestar.

Gran planteamiento táctico de Ancelotti

Carlo Ancelotti hizo un gran planteamiento táctico en Anfield, donde el Nápoles estuvo desde el primer momento muy bien situado ante los ‘reds’. La doble línea de los del San Paolo puso las cosas muy difíciles a los campeones de Europa, que no encontraban espacios ni creaban ocasiones.

No sólo eso. En el minuto 21, en una jugada polémica por un posible fuera de juego y una posible falta a Virgil van DijkDries Mertens conectó un disparo cruzado fuera del alcance de Alisson. El VAR dio por bueno el gol. El Nápoles, en el que Fabián Ruiz hacía una gran labor en la presión, mandaba en el marcador y el encuentro se le ponía todavía más difícil al Liverpool.

Van Dijk sigue, Fabinho no

Y es que, con ventaja en el marcador, el Nápoles retrasó más sus líneas y los de Klopp se sintieron aún más incómodos, sin poder hacer el juego que les llevó el 1 de junio a la cima de Europa. Para los ‘reds’, que ya habían perdido por lesión a Fabinho (le relevó Georginio Wijnaldum), la mejor noticia fue que, pese a quedar tendido en el suelo en la jugada de la ‘diana’ de MertensVan Dijk pudo recuperarse y seguir jugando.

Un par de taconazos de Roberto Firmino y sendos disparos de Sadio Mané y Jordan Henderson fueron de lo mejor del Liverpool hasta que, en el minuto 65, Dejan Lovren salió al rescate de los ‘reds’ a la salida de un córner (servido por James Milner) con un gol de cabeza (que el VAR dio por válido pese a una posible falta del defensa croata sobre Mertens). Fue providencial el tanto, que llegó en unos momentos en que los ‘reds’ se habían lanzado a por el empate y ya habían tenido una ocasión de Mohamed Salah.

La afición del Liverpool se ha acostumbrado a los goles salvadores en los últimos minutos, pero está vez no llegaron. El Liverpool dominó intensamente, pero abusó de los centros laterales y encerró al Nápoles en busca del triunfo. Pero el 1-1 deja todo para la última jornada.