Barcelona no está para sentimentalismos, Español desciende tras 26 años en primera

TEGUCIGALPA – Último derbi catalán por un tiempo en Primera. Era una muerte anunciada, pero no por ello duele menos. El Espanyol, un histórico de LaLiga, dice adiós a la categoría 26 años después y con un par de Copas del Rey y un estadio nuevo de por medio. 

Su descenso no se gestó en el Camp Nou -lo más normal es perder cuando se visita al Barça- si no después de una temporada aciaga. Recortaron gastos, vendieron alguna estrella, y se quedaron con un equipo apañado que no ha dado más de sí. Nunca ha habido un Espanyol con tan pocos puntos en su larga historia. Esperemos que vuelva pronto a la élite, su historia no merece estar mucho tiempo en Segunda.

El Barcelona cumplió el expediente ganando y recortando puntos al Real Madrid, pero sigue dependiendo de dos fallos de los de Zidane en cuatro partidos. Mucho decir. La buena imagen demostrada en Villarreal no tuvo continuidad en el derbi y eso no son buenas noticias para los de Setién de cara a la Champions.

No es fácil dar con la tecla cuando se llega de nuevo en medio de un proyecto, pero el cántabro no acaba de afinar la maquinaria para que el Barcelona opte a la Champions. No es momento para dar una de cal y otra de arena.

Las dos expulsiones tan seguidas provocaron momentos de caos sobre el campo. El Espanyol perdió un poco la compostura y el Barça no perdonó. Gol de Luis Suárez tras aprovechar el uruguayo un balón suelto en el área tras taconazo previo de Griezmann. 

El gol dio tranquilidad al Barça pensando que el Espanyol se abriría y tendría más espacios, pero los de Rufete no es que se echaran muy arriba que digamos. Los de Setién, sin prisa, y viendo que el rival no reaccionaba se dedicó a tocar y tocar esperando que pasara el tiempo.

La victoria estaba clara que se iba a quedar en casa ante la desesperación de un Espanyol que ya era consciente de su triste destino. De haber más goles se sabía en qué portería iban a caer. Messi tuvo el 2-0 en una gran volea que detuvo Diego López con una gran parada antes de golpearse con el poste. 

Los últimos intentos de los periquitos llegaron tras un cabezazo y un disparo de Raúl de Tomás que despejaron Piqué y Ter Stegen. Los últimos minutos fueron un monólogo de rondos del Barcelona frente a un Espanyol que quería irse de la categoría dando la cara y seguía presionando y corriendo más por orgullo que por fuerzas. Que el descenso os sea leve y volváis pronto a Primera.

CRÉDITOS: MARCA.COM

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